Con una innumerable cantidad de bajas, armando el equipo arriba del avión, y con el antecedente de haberse comido una paliza histórica contra su rival de todas las horas, Tiqui-Tiquis afrontaba el partido.
30 minutos antes del pitido inicial faltaban 3 jugadores para armar el equipo. Los dirigentes no querían presentar el cuadro, para no exponerse a una nueva humillación ante el consagrado Tea.
Pero el capitán Tornado, en su vuelta a las canchas, logró, con mucha pujanza, conseguir armar un equipo completo.
Y llegó la hora del partido. Parecía que los jugadores de Tiqui-Tiquis habían jugado toda la vida juntos: paredes, llegadas, triangulaciones, relevos, chances gol, y sobre todo fútbol, mucho fútbol.
Por el otro lado estaba Tea, que había ido de banca, con jugadores consagrados, y dispuesto a comerse los niños crudos. Pero no tuvo mayor reacción que dos goles (parcial 3 a 1) deglutidos maravillosamente por el ocasional golero, Martín.
Y ese mismo golero, fue quien, luego de dejar a su equipo por el suelo, enarboló la bandera del tiqui tiqui, y se propuso dar vuelta la historia. Como alguna vez dijo JR: "yo metí al equipo en esto y yo lo voy a sacar". Pues vaya si lo hizo, 5 goles dejaron en claro que estaba comprometido con la causa.
La eliminatoria ha vuelto a quedar empatada, una tendencia que se repite, ya que ningún equipo ha podido sacar una ventaja considerable en el historial. Pero la cita ya está hecha: el próximo lunes se volverán a ver las caras, en un duelo que cada vez genera más expectativa. Y la consiga está planteada: ¿deberá Tiqui-Tiquis volver a su integración inicial? O sería acertado apostar a las nuevas figurar, que le han traído un aire fresco al team...
martes, 27 de mayo de 2008
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