El encuentro se desdibujó cuando Tea quedó con 4. Es un tema que habría que analizar a fondo, ya que no es la primera vez que se les lesiona un jugador. Deberían reveer los estamentos de su equipo, para forjar una nueva camada de jugadores con una resistencia algo mayor a las adversidades. ¿Qué diría Carlos Tea si supiera que sus pupilos no pueden terminar un partido sin los cinco jugadores que empezaron en un estado físico decente?
En lo que al partido se refiere, y dejando de lado los atenuantes, la solidez defensiva de Tiqui tiquis fue clave, así como su inteligencia para manejar el balón, jugando al monito con los rivales. Tal vez se haya perdido un poco el espíritu de fútbol ofensivo que dio origen al equipo, pero los ingresos de Werner y de Pollo, dotaron de una mayor entrega a la causa, aunque se haya perdido técnica.
En definitiva, la revancha fue para el equipo de los pibes. Nuevamente el duelo está empatado, y ya se empieza a forjar la leyenda, mientras crecen las especulaciones acerca de qué equipo será a la postre el que salga victorioso en mayor cantidad de duelos.
Esta vez, el té de las 5 lo acompañaron comiéndose la papa...
Tea of 5 (n)
Alhaja (5): No repitió. Se desfiguró en túneles intrascendentes, cuando su equipo precisaba más verticalidad.
Cupletero (5): Intentó las firuletas que en el partido pasado resultaron desequilibrantes, pero la concentración de la zaga tiqui tiquera, lo redujo con un mínimo de esfuerzo.
Nuevo (3): Un debilucho. Es el sinónimo de lo que es Tea. Un golpe lo dejó fuera del partido, y su baja resultó fundamental para el resultado final.
Misil (6): Otro que no repitió. Como se preveía, al ser único bufa de la cancha, no pudo brllar en su esplendor.
Tigre (4): Esta vez controló sus impulsos agresivos, pero de todos modos no le sumó mucho fútbol para acompañar a los cerebros del equipo. Se vio a las claras que su estado físico es el fiel reflejo de su comportamiento nocturno. Un problema de cabecita.
Tiqui tiquis (n+1 o +2 no se sabe bien)
En lo que al partido se refiere, y dejando de lado los atenuantes, la solidez defensiva de Tiqui tiquis fue clave, así como su inteligencia para manejar el balón, jugando al monito con los rivales. Tal vez se haya perdido un poco el espíritu de fútbol ofensivo que dio origen al equipo, pero los ingresos de Werner y de Pollo, dotaron de una mayor entrega a la causa, aunque se haya perdido técnica.
En definitiva, la revancha fue para el equipo de los pibes. Nuevamente el duelo está empatado, y ya se empieza a forjar la leyenda, mientras crecen las especulaciones acerca de qué equipo será a la postre el que salga victorioso en mayor cantidad de duelos.
Esta vez, el té de las 5 lo acompañaron comiéndose la papa...
Tea of 5 (n)
Alhaja (5): No repitió. Se desfiguró en túneles intrascendentes, cuando su equipo precisaba más verticalidad.
Cupletero (5): Intentó las firuletas que en el partido pasado resultaron desequilibrantes, pero la concentración de la zaga tiqui tiquera, lo redujo con un mínimo de esfuerzo.
Nuevo (3): Un debilucho. Es el sinónimo de lo que es Tea. Un golpe lo dejó fuera del partido, y su baja resultó fundamental para el resultado final.
Misil (6): Otro que no repitió. Como se preveía, al ser único bufa de la cancha, no pudo brllar en su esplendor.
Tigre (4): Esta vez controló sus impulsos agresivos, pero de todos modos no le sumó mucho fútbol para acompañar a los cerebros del equipo. Se vio a las claras que su estado físico es el fiel reflejo de su comportamiento nocturno. Un problema de cabecita.
Tiqui tiquis (n+1 o +2 no se sabe bien)
Robocop (6): Subió ampliamente su rendimiento. Se dedicó a marcar y a entregar bien la bocha, que es para lo que lo necesita el equipo. De todos maneras, le gusta boquillear mucho con sus compañeros de equipo, lo que no suma, sino que resta.
Gallego (7): Le sacaron la botellita.
Werner (7): Su puntaje pudo haber sido un 10, pues su ubicación en el área para recibir los pases del tornado fue óptima. Sin embargo no tuvo la claridad necesaria para definir la enorme cantidad de situaciones de gol generadas. De todos modos, sus tres goles hicieron la diferencia en el marcador.
Tornado (7): La Figura. A pesar de su temprana lesión, que le impedía patear al arco de manera correcta, continuó jugando. Abrió el libro para habilitar a Werner en infinidad de circunstancias. Además siempre mantuvo su posición defensiva de manera correcta, y cuando le tocó ir al arco sacó un disparo fulimante hacia el córner.
Pollo (6): Buen desempeño. Pero hay que decirlo: es otro flojito. Cuando mediaba el partido debió quedarse en el arco por una supuesta lesión. De todas maneras tuvo una correcta labor bajo los tres palos.









